Capital humano, ¿está preparado para la Industria 4.0?

La implementación de la Industria 4.0 en los sectores industriales, permiten reducir costos de producción permitiendo ajustarse a las necesidades de los clientes lo que implica también contar con personal altamente calificado.

Cuando se piensa en la Industria 4.0, lo primero que viene a la mente son el uso de robots, impresión 3d TIC, almacenamiento en la nube, etc., dejando a un lado al trabajador, a menos que se discuta sobre posibles reducciones de puestos y pérdidas de empleos.

Sin embargo los expertos opinan que esta evolución en la industria, traerá la creación de nuevos empleos que implicará nuevas habilidades y trabajadores especializados.

Según un artículo de Boston Consulting Group, menciona: “La cantidad de trabajos de rutina o físicamente exigentes disminuirá, mientras que la cantidad de trabajos que requieren respuestas flexibles, resolución de problemas y personalización aumentará.»

Por lo que las nuevas generaciones se están enfrentando con el desafío de cubrir las necesidades de puestos que aún no existen, que no están planeados ni diseñados y deben mantenerse actualizados de las innovaciones que implican las industrias inteligentes.

El factor clave que las empresas deben adoptar es el desarrollo de su fuerza laboral dando acceso a la información para construir una cultura de aprendizaje y capacitación continua, lo que implica también mantener y retener a sus empleados generando nuevos métodos y soluciones que vayan mas allá de compensaciones de salarios, lo que significa que deberían también conectar a los empleados de la misma forma cómo se haría con los procesos, considerando 3 requisitos principales para realizarlo:

  • Aprendizaje continuo
  • Informe de Mejoras Continuas que se vayan realizando
  • Canales de comunicación para compartir las experiencias aprendidas

El objetivo no solo se traduce en mejorar la eficiencia y productividad de los recursos, es más bien el desarrollar modelos de negocio que consoliden el crecimiento y prosperidad tanto de las empresas y de la sociedad.